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Alta Edad Media
El territorio vascón y Araba no es una excepción, se estructura a partir del siglo V en pequeños núcleos gobernados por un possessor o señor.
Estos núcleos vascones están unidos en base a su común identidad, para hacer frente al extranjero visigodo. En esa época existe una estrecha relación entre los vascones meridionales y los septentrionales de Aquitania, llamados wascones o gascones, como prueban los restos hallados en la necrópolis de Aldaieta (Ulibarri de Ganboa). La llegada del bereber Tarik al sur de Hispania, el año 711, sorprende al rey hispanogodo Rodrigo sitiando la Iruña de Pamplona, sitio que debe levantar para hacer frente, sin éxito, a los musulmanes. Los hispanos se islamizan rápidamente, también abrazan el islam parte de los vascones, ya que en un principio los musulmanes son recibidos como liberadores, pero cuando los emires de Córdoba pretendan sojuzgarlos, los vascones, cristianos o musulmanes, se rebelarán.
Por el norte los reyes merovingios pierden el poder ante el ascenso de sus mayordomos, pertenecientes a la familia de Carlos Martel, llamados carolingios, quienes acaban destronándolos. En la segunda mitad del siglo VIII Carlomagno, rey de los francos, conquista Aquitania y pretende hacer lo mismo con los vascones del sur, pero es vencido por ellos el 15 de agosto de 778 en Roncesvalles. En esta época los francos comenzaran a llamar navarros a los vascones que vivían de manera independiente, para diferenciarlos de los de Aquitania, sometidos por ellos.
Los vascones del sur comprenden que para sobrevivir entre vecinos tan poderosos y belicosos, como francos, asturianos y andalusíes, necesitan organizarse. De esa manera nombran en 823 a uno de sus señores, Eneko Arista, rey de Pamplona. Agurain y la Llanada desde aquellos tiempos formarán parte del reino vascón pirenaico.
La primera referencia escrita a Agurain data del año 1025. Se trata de la consignación del pago de un tributo de una reja de hierro al monasterio navarro-riojano de San Millán. Aparece allí como Hagurahin. Por su contribución de una reja se cree que tendría unas diez casas.
