Patrimonio y Turismo
Ayuntamiento
Ciudadano
Agurain On
Agenda Caseríos
Cinco caseríos forman parte de la Villa, La Magdalena, Ula, Sailurtegui, Lezao y Alaizamadura. Además existían otros dos, hoy desaparecidos, uno, llamado “La Ventica”, se encontraba en Apategi; otro, el Caserío de Lazareto, situado al pie de la calzada hacia Gazeo, tenía la función de dar cobijo a enfermos infecciosos.
El Caserío de La Magdalena, situado al norte de las Eras de Santa María, en un pequeño barrio al que proporciona su nombre, fue el histórico hospital de San Lázaro y la Magdalena. Es un caserío de mayores proporciones que los del resto de la Villa, acondicionado para las actividades agrarias. Hace algunas décadas fue reconstruido, modificando su estructura y reparto interior. De este modo fue divido en tres viviendas para las que se acondicionaron nuevas ventanas y puertas de acceso. Entonces se colocó sobre la puerta principal, mirando hacia la carretera, el escudo que había estado hasta entonces en la fachada sur.
El Caserío de Ula se encuentra al noroeste de la Villa, a 1 Km. aproximadamente. Está construido sobre lo que fue la iglesia de la aldea despoblada de Ula. Hoy en día este caserío es centro de una explotación agropecuaria. Sobresale del edificio el ábside circular románico, con gruesos muros de piedra de sillería.
El Caserío de Sailurtegi se encuentra en un alto cercano a la carretera de Estella. Este lugar fue cedido por la Cofradía de Arriaga a Alfonso X en 1258. La casa está unida a la ermita de Santa María de Sailurtegi, que fuera parroquia de la antigua aldea, en la que hasta el siglo XIX se guardó la imagen de la Andra Mari, actualmente en la iglesia Santa María.
El Caserío de Lezao se ubica en la carretera que se dirige hacia Egileor. El edificio está construido con piedra grande de mampostería. En la fachada orientada al este se observan piedras talladas que se suponen pertenecieron a la ermita de San Juan. El caserío se encuentra próximo a la cueva donde está el manantial del río Egileor, según la tradición allí moraba la ninfa llamada Amilamia, que construyó el dolmen de Arrizala.
En el límite de la jurisdicción de Salvatierra-Agurain, cercano a Alaiza, está ubicado el caserío de Alaizamadura. Se construyó a finales del siglo XVIII en piedra de mampostería. Presenta planta baja, primer piso y desván, además de una parte destinada a cuadra, sobre la cual está el pajar. La fachada principal se orienta hacia el sur y junto a la casa se levanta un amplio almacén dedicado a las actividades agrícolas.
