Se celebra el 29 de agosto. La fiesta comenzaba con una misa en la parroquia de San Juan. Después los niños recogían trastos viejos que iban apilándolos en la Plaza San Juan. Actualmente esta labor la realizan empleados del Ayuntamiento. La hoguera se enciende en torno a las diez de la noche, a continuación se baila alrededor de la hoguera y una vez que las llamas disminuyen su intensidad, los vecinos saltan con el objetivo de echar al fuego los males acontecidos durante el año.